Las consecuencias de la violencia sexual

Así como cada persona es única, también lo es su recorrido. La violencia sexual tiene diversas consecuencias de intensidad variable que pueden durar más o menos tiempo. Las posibles consecuencias pueden ser físicas, psicológicas, relacionales, sexuales, económicas, sociales, emocionales u otras.

Las posibles consecuencias de la violencia sexual

Físicas

  • problemas somáticos (migrañas, náuseas, fatiga, problemas digestivos, etc.);
  • cambios en el apetito; 
  • ITS; 
  • embarazo; 
  • dolor crónico; 
  • etc.

Psicológicas

  • síntomas de trastorno de estrés postraumático; 
  • disociación; 
  • miedo; 
  • angustia; 
  • ansiedad; 
  • fobia social; 
  • desconfianza; 
  • baja autoestima; 
  • irritabilidad 
  • problemas de salud mental (depresión, ansiedad generalizada, trastorno de pánico, fobia social, etc.);
  • etc.

Sexuales y relacionales

  • aversión a la sexualidad; 
  • hipersexualidad; 
  • libido baja; 
  • dispareunia; 
  • vaginismo; 
  • comportamiento sexual riesgoso; 
  • problemas relacionales; 
  • revictimización; 
  • rechazo de compañeros; 
  • etc.

Conductuales

  • automutilación; 
  • consumo de alcohol o drogas; 
  • trastornos alimenticios;
  • ideas suicidas o intentos de suicidio; 
  • aislamiento social; 
  • agresividad; 
  • problemas de atención; 
  • etc.

Otras

  • económicas; 
  • profesionales; 
  • académicas; 
  • etc.

Esta es solo una breve lista de las posibles consecuencias; algunas de las mencionadas también se pueden atribuir a otras situaciones que ocurren al mismo tiempo que la violencia sexual.

La cantidad o la gravedad de las consecuencias sufridas por la víctima no reflejan la escala de la violencia sexual. También puede suceder que las consecuencias de este trauma ocurran años, o incluso décadas, después.


¿Sabías que…?

Un mito común es que las personas que han sido víctimas de violencia sexual se comportan de manera tal que demuestra su trauma; angustia extrema, tristeza, pánico, etc.

Sin embargo, cada persona reacciona a su manera. Algunas personas lloran, otras mantienen la calma, sienten enojo, son coherentes o incoherentes, y otras parecen estar muy distantes.

Es importante no interpretar que las reacciones son normales o anormales. Al igual que las personas reaccionan de forma diferente al duelo, por ejemplo, las personas que sufrieron violencia sexual reaccionan de forma diferente. Que la persona no parezca estar afectada, triste o enojada no significa que no haya sufrido violencia sexual, que su situación es menos grave o que no esté sufriendo sus consecuencias.

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